Archivo de la categoría: galaxias

Colores, temperatura, luminosidad

Como ya sabemos, unas estrellas son mayores y otras menores que el Sol, unas más luminosas y otras menos luminosas. Las diferencias son enormes, aunque desde el primer momento conviene advertir que las más calientes no son siempre las más luminosas, pues las gigantes rojas tiene una temperatura superficial baja y una gran luminosidad. Existen estrellas,  como la Epsilon del Cochero o la Ji del Cisne, frente a las cuales nuestro Sol sería  como una pelota de tenis ante la cúpula de una gran catedral. Las hay también enanas, poco mayores que Júpiter, más variedad imposible.
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La Galaxia

Si queremos contemplar el firmamento en toda su grandeza, tenemos que salir de la ciudad en una noche serena y sin luna. Entre los focos artificiales, o con luna llena, no lograremos contar miles de estrellas, ni contemplar, a simple vista, el más  portentoso espectáculo de los cielos que es la Vía Láctea. La Vía Láctea, o Galaxia, se nos presenta como una banda lechosa (de ahí su nombre) de suave resplandor, que  atraviesa una zona del cielo como un gran arco tendido sobre nuestras cabezas. Los antiguos pensaban que este arco lechoso era algo así como la soldadura que unía a los dos hemisferios celestes.

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La escala del Universo

En la vida cotidiana, tenemos una idea bastante aproximada de los tamaños y distancias de las cosas que nos rodean. Podemos evaluar con cierta aproximación un metro o un kilómetro. Es menos precisa, en  cambio, la evaluación del tamaño de nuestro país cuando lo recorremos en automóvil, ferrocarril o avión. Imaginamos, más o menos, cómo es la Tierra. con sus doce mil ochocientos kilómetros de diámetro y sus cuarenta mil de circunferencia. Los navegantes del siglo XVI realizaron la hazaña de dar la vuelta al mundo en tres años. Un avión podría hacer hoy lo mismo en menos de dos días.

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Muerte de una estrella

Las estrellas pueden acabar sus vidas de distintas formas, dependiendo principalmente del tamaño con el que empezaron.
Si usamos nuestro Sol como ejemplo, está destinado a convertirse en una enana blanca, una estrella del tamaño de la Tierra, pero con el 60% de la masa del Sol. Pasarán unos 5.000 millones de años antes de que este proceso comience; entonces, la Tierra y los demás planetas internos serán engullidos cuando el Sol se hinche hasta convertirse en una gigante roja. Seguir leyendo Muerte de una estrella

TAMAÑOS, DISTANCIAS Y PROPORCIONES

Si se aumentara una manzana hasta el tamaño de la Tierra, un átomo de hidrógeno en la misma escala tendría el tamaño de una manzana.

Los átomo son tan pequeños que es difícil imaginar un tamaño. Pero, ya que no podemos sumergir nuestra mente en la escala atómica, tal vez podamos expandir la escala atómica con la imaginación. Imaginemos, por ejemplo, que tomásemos un balón de fútbol y lo inflásemos hasta que alcanzase el tamaño de la Tierra. Un átomo tendría el tamaño de un guisante grande. Seguir leyendo TAMAÑOS, DISTANCIAS Y PROPORCIONES

TAMAÑO DEL UNIVERSO (VI)

El sistema estelar propuesto por Herschel supuso un nuevo golpe a la valoración que el hombre tenia de si mismo como centro y medida de todas las cosas. Copernico  nos hizo ver que nuestro planeta era solo uno entre muchos y que además no era el más grande, pasando a ser el Sol al que pertenecemos, y que es nuestra fuente de luz y calor y en definitiva el origen de nuestra vida, el centro del Universo. Pero si habiamos comprobado que el Sol era una estrella más entre los millones de estrellas del firmamento, ¿que razón había para suponerlo el centro del Universo?. Seguir leyendo TAMAÑO DEL UNIVERSO (VI)

ASTRONOMÍA ESFÉRICA (I)

1.- La bóveda del cielo.

En la bóveda del cielo hay que distinguir fundamentalmente dos clases de astros: los que se mueven y los que no. Esta distinción la hacemos prescindiendo del movimiento global de la bóveda en virtud a la rotación y traslación de la Tierra. Tenemos por tanto, unas estrellas, cúmulos, nebulosas, galaxias, etc. que guardan entre si unas posiciones a las que podemos calificar de fijas. Y, moviéndose por delante de ellos, es decir, en primer termino, otros astros que van desplazándose independientemente del fondo más o menos fijo. Son los astros de nuestro sistema (Sol, planetas, satélites, asteroides, cometas, etc.) algunos de los cuales tienen movimientos aparentes muy rápidos. Desde hace muchos siglos el hombre aprendió a distinguir las distintas clases de astros precisamente por esta diferencia que comentamos. Seguir leyendo ASTRONOMÍA ESFÉRICA (I)